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La kasba en 1950

La kasba antigua, hoy

La kasba nueva, hoy

Detalle de la casba antigua

La kasba nueva, vista desde abajo
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Conocida por los habitantes de Tinghir bajo el nombre de Taglaouit, la kasba de El Glaoui cubre una superficie de siete
mil metros cuadrados y se compone de dos edificios principales. El primero, llamado "la kasba antigua", fue construido en enero de 1919 tras el
sometimiento de un gran nómero de ksur de los Aït Todra a la harka de Thami El Glaoui. El lugar elegido fue la colina de Ighil n’Mehalt en la que acampaba el ejército del
sultán cada vez que llegaba a la región.
Para las obras fueron empleados por leva la mayor parte de los hombres de los ksur sometidos, lo que permitió un rápido
avance.
Una vez acabado este primer edificio, (en la foto superior de la página), El Glaui se marchó con sus hombres,
dejando a un khalifa o representante suyo con una pequeña guarnición. Pero al año siguiente la zona fue atacada por los Ait Atta del Tafilalet enviados por el
rebelde Moulay Mohamed n’Ifrouten y los Ait Merghad de Ferkla encabezados por un tal Ba Ali. El pachá de Marrakech tuvo que regresar para restablecer el
orden, permaneció varios meses en el lugar y cuando se marcharon dejaron a un nuevo khalifa muy enérgico, Said Ou Laid Ou Tifnout,
quien aguantó la situación durante siete años.
En 1927, sin embargo, estalló una nueva revuelta entre los Ait Atta del bajo Todra y la casba fue asediada durante largo
tiempo. Esta rebelión no fue totalmente sofocada hasta la llegada del ejército francés en 1930. Entonces, un segundo edificio llamado "la kasba nueva"
fue construido un poco más abajo, al tiempo que una caserna francesa ocupaba la parte opuesta de la colina.
Si la kasba antigua presentaba una estructura muy militar y austera, estando consagrada como estaba a la defensa, la
nueva poseía un hermoso patio rodeado de columnas y arcadas y sus salones tenían los techos y las paredes revestidos con yeso esculpido. Para adaptarse al desnivel del
terreno, era mayor en el primer piso que en la planta baja. Las cuatro torres clásicas no existían en los ángulos, sino sólo en la azotea, y una quinta torre en medio del
muro sur permitía la creación en el interior de un espacio como el de los palacios urbanos, donde situar a los mósicos.
Además de los dos grandes edificios residenciales, el conjunto amurallado incluía también un considerable nómero de otras
dependencias, como un cuerpo de guardia, dos grandes espacios abiertos destinados a los ejercicios militares, alojamientos para los huéspedes, establos, cocinas y graneros.
Un pozo de mucha profundidad proporcionaba el agua necesaria para el consumo interno.
La kasba fue utilizada hasta la independencia de Marruecos en 1956. Luego, con el fallecimiento de Thami El Glaoui y la
pérdida de poder de su familia, fue abandonada como las otras treinta que se distribuían por todo el sur marroquí. Sufrió entonces la venganza de quienes habían sido
reprimidos y explotados por su dueño y que habían tenido que trabajar sin remuneración para construirla. Todos los materiales reutilizables, como las vigas, las puertas y
las ventanas, fueron extraídas y el fuego quemó algunas partes.
Cuatro décadas más tarde, el conjunto fue adquirido por el inversor privado Mohamed Choukrani con la idea de transformarlo
en un complejo turístico, pero esta compra fue contestada por una parte de los habitantes de Tinghir y, hasta el momento, no se ha dado ningón paso para su restauración.
La casba de El Glaui se halla, pues, en un estado de ruina avanzado.
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